Consultor de estrategia, servicios y operaciones
Muchas veces el fallo que ves se rompió antes, entre los objetivos, la estrategia, el equipo y la operativa, y por eso lo que arreglas vuelve a fallar. Yo encuentro dónde se rompe y te dejo un plan, con un responsable y una fecha en cada paso, para que dejes de pagar por ello.
Primera conversación sin compromiso por ninguna de las dos partes. Si no puedo ayudarte, te lo digo.
Te suena
Ventas que no llegan, y con ellas ingresos que no entran.
Clientes que se van, y hay que gastar más en captar a otros para sustituirlos.
Prioridades que cambian según quien insista más, y el equipo rehace lo que ya había hecho.
Un producto que crece sin rumbo, y meses de trabajo en cosas que no suman.
Arreglos que aguantan un tiempo, y el mismo coste vuelve cada vez que reaparece.
Nadie sabe cuánto cuesta en total, y por eso nadie lo prioriza.
Quejas y retrasos que se repiten, y trabajo que hay que rehacer.
Entregas que no cumplen, y clientes que pierden la confianza y se van.
Decisiones que acaban todas en ti, y tu tiempo se va en lo que otros deberían decidir.
Equipos que esperan, y toda la empresa va más lenta de lo que podría.
Cada persona lo hace a su manera, y el resultado cambia según quién lo haga.
Solo alguien sabe cómo se hace, y si falta o se va, se para.
Proyectos que se alargan, y los plazos se rompen.
Nadie con responsable ni fecha, y el esfuerzo no llega a convertirse en resultados.
Un equipo muy ocupado, y nadie sabe si lo que hace suma.
Se decide sin una meta clara, y el esfuerzo y el dinero van al sitio equivocado.
Lo que hago
Miro dónde y cómo se toman las decisiones y lo dejo alineado, para que la estrategia llegue a los objetivos y cada persona sepa qué tiene que hacer.
01
De no saber dónde estás a objetivos priorizados que el equipo entiende y puede medir.
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02
De un fallo sin origen claro a la causa identificada y un plan para corregirla.
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03
De buenos especialistas a líderes que deciden, priorizan y coordinan.
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04
De un problema sin salida a un plan con pasos, responsables y orden.
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Lo que ganas
Ves dónde se rompe lo que antes pasaba sin que lo vieras.
Con el porqué de cada fallo y un orden claro.
Con un responsable y una fecha en cada paso.
Con lo que necesitan tus clientes, cuando el equipo ejecuta el plan.
Tu caso
Cómo empezamos
01
Me cuentas tu caso y yo te escucho, sin compromiso por ninguna de las dos partes.
02
Yo veo si puedo ayudarte y tú ves si te encaja trabajar conmigo. Si no puedo, te lo digo.
03
Si encajamos, al terminar tienes por escrito qué cambia, quién lo hace y cuándo.
Antes de escribirme
Sí, si
Tu empresa ya vende y quieres que funcione sin depender de ti.
Estás dispuesto a repartir decisiones, aunque algunas ahora las tomes tú.
Quieres un plan con fechas y responsables, y alguien que te diga lo que ve.
No, si
Buscas a alguien que se limite a ejecutar lo que ya has decidido.
Necesitas financiación, contabilidad o asuntos fiscales.
Quieres un informe bonito y que nadie cambie nada.
Dudas habituales
He trabajado con equipos de unas pocas personas y con equipos de hasta ochenta. Lo que importa es que haya algo que duela y alguien con capacidad para cambiarlo.
Todos los sectores se creen únicos, y en parte lo son. Lo demás son los mismos líos con distinto uniforme, como promesas que no se entregan, decisiones que se atascan y gente que apaga fuegos. Lo que sea particular lo aprendo preguntando.
Sí, y es cuando sale más barato. Arreglar con calma cuesta menos que arreglar con humo, y si de verdad todo funciona, te lo digo y me ahorro tu dinero.
Llevo 26 años arreglando servicios y empresas que no funcionaban como prometían. Aun así, fiarte de un desconocido por lo que pone una web sería raro, por eso la primera conversación sirve para que me preguntes lo que quieras y decidas con calma.
No los pongo en la web porque tu empresa no es la de otro y un caso ajeno no te arregla nada. Lo que sí hago es contestarte lo que me preguntes sobre cómo he resuelto líos parecidos al tuyo.
Lo más habitual es que el informe fuera bueno y que nadie se hiciera responsable de aplicarlo, y por eso aquí lo que te dejo es un plan con un responsable y una fecha en cada paso. Cuéntame qué hicieron y qué se quedó en pie, porque casi siempre se ve dónde se perdió, y suele ser mucho antes del informe.
En las grandes te vende uno y te trabaja otro al que conociste hace dos días. Aquí quien te atiende en la primera conversación es quien hace el trabajo, sin intermediarios ni relevos a mitad, y te ahorras pagar el cartel de la entrada.
Depende de lo que haya que arreglar, y una tarifa de catálogo te haría pagar por lo que no necesitas o quedarte corto en lo que sí. Cuéntame qué pasa y te digo precio y alcance antes de empezar. Suele salir más caro seguir como estás, aunque esa factura no llegue con membrete.
Lo que tarde en estar arreglado, ni un día más para justificar la factura. En la primera conversación te doy una estimación honesta y, si cambia por el camino, te lo cuento en cuanto lo sepa. No hay permanencia, se trabaja mientras tenga sentido para los dos.
Puedes empezar por lo que más te pese. Hay cuatro servicios y cada uno se sostiene solo. Si después quieres más, lo hablamos.
Tu implicación y la de tu equipo directivo, porque sin eso la empresa no cambia por bueno que sea el diagnóstico. El tiempo es el necesario para decidir y para que tu equipo me cuente cómo funciona todo, y no hace falta parar nada, se arregla con el avión en vuelo.
Depende del servicio. En la auditoría lo hago contigo, en la formación enseño para que lo hagáis vosotros y en las sesiones 1:1 piensas en voz alta conmigo. Si veo que el plan no se va a ejecutar, te lo digo pronto en lugar de esperar al final.
Lo que acordamos antes de empezar es qué va a mejorar, cómo se mide y en qué plazo. No puedo prometer lo que depende de que alguien guarde el plan en un cajón, porque un plan buenísimo en una carpeta compartida sigue sin hacer nada.
Casi nunca es de una persona. Lo habitual es que el sistema esté montado de forma que hasta los mejores profesionales fallen igual, y voy a por la causa. Si tu equipo se lo toma mal, empiezo escuchando y explicando para qué sirve todo esto, y cuando se ve que nadie va a salir señalado las defensas bajan solas. Y si descubro cosas que no te gustan, mejor conmigo, en privado y con un plan para resolverlas.
Te lo digo con claridad en la primera conversación. No soy la persona adecuada para todo el mundo y prefiero perder un cliente a ganarme un enfado.
Te contesto yo. Con una línea sobre lo que más te pesa vale, y en esa primera conversación ya se ve si tengo algo que aportarte.